Inspirado en las disciplinas de los talleres de marroquinería y herrería, el cortapuros está forjado en Alemania con una hoja de acero con motivo estriado que corta cepos de hasta 44. Guardada en una funda de piel de cabra que se distingue por su textura granulada natural y su tacto seco y pulverulento, su hoja diseñada con precisión garantiza tanto la precisión como el control.