Esta billetera negra ha sido confeccionada en piel de becerro flexible patinada con refinadas técnicas de guarnicionería. La piel se tiñe a mano por los artesanos para conseguir una gran profundidad de color y un sutil efecto bicolor, mientras que el interior de piel de cabra color whisky aporta definición en términos de color. El cierre de trabilla presenta el emblemático motivo de junco inspirado en un motor, que refleja cien años de maestría en platería.